Sólo habrá un ganador: las leyendas del Liverpool se preparan para el duelo de la Champions League Mystino

Encuentro de dos jugadores legendarios en bandos opuestos este martes, cuando los Reds viajen a la capital española para enfrentarse al Atlético de Madrid en un encuentro decisivo de la Champions League.

Rio Ferdinand se mostró inflexible, ¿y por qué no lo iba a estar?

“Me quedaría con Mo Salah”, insistió el ex defensa del Manchester United y de Inglaterra. “Lo que ha hecho en las últimas cuatro temporadas, creo que es inmenso.

Y para rematar, es parte integral de un equipo que ha ganado grandes trofeos. Es un placer verlo, un rematador dentro y fuera del área. No puedo pasar por encima de él en esta temporada”.

Michael Owen también se mostró inflexible, y ¿por qué no lo iba a estar?

“La pregunta es ‘¿a quién llamarías para una temporada?’, ¿verdad?”, señaló. “Bueno, la temporada que jugó Luis Suárez bajo la dirección de Brendan Rodgers [2013-14] es algo que no había visto nunca en mi vida. Fue increíble, fuera de serie”.

El debate que se desarrolló en BT Sport tras la victoria del Liverpool en la Champions League el mes pasado continuaría durante días en las redes sociales.

¿Salah o Suárez?; ¿con cuál te quedas?

Es un tema que merece la pena retomar esta semana, mientras el Liverpool de Salah se prepara para enfrentarse al Atlético de Madrid de Suárez.

Se trata de un encuentro entre dos auténticos grandes de la actualidad: el rey egipcio contra el torbellino uruguayo, que se disputará en el maravilloso entorno del Wanda Metropolitano.

¡Qué recuerdos han dado estos dos a los aficionados de los Reds! ¡Qué alegría han traído! Anfield ha tenido algunos jugadores increíbles a lo largo de los años, pero, en términos de talento, estos dos están muy nivelados.

Los números hablan por sí solos: 135 goles en 214 partidos para Salah y 82 en 133 para Suárez. De los jugadores que han jugado 100 o más veces con el Liverpool, sólo Gordon Hodgson tiene una relación mayor de goles por partido que estos dos.

Y luego añadimos las asistencias; 46 para Salah, 29 para Suárez, aunque en menos partidos y, seamos justos, jugando también en un equipo menor.

¿Qué hay de los momentos, de esos días y noches en los que dejan sin aliento con su brillo?

Salah lo hace con regularidad, por supuesto, volvió a hacerlo el sábado contra el Watford, aunque ese era el oficio de Suárez durante tres años y medio en Merseyside. Grandes goles, grandes actuaciones, grandes recuerdos.

Lo que está claro es que los seguidores del Liverpool han tenido la suerte de haber presenciado a estos dos notables futbolistas en la cima de sus facultades. Personajes diferentes, sin duda, pero similares en su búsqueda incesante de la excelencia, en su deseo de ganar partidos, de marcar goles y de situarse entre los mejores del mundo.

Ambos fueron fichados por el Liverpool como jugadores “muy buenos”, pero ambos subieron de nivel en cuanto pisaron Anfield. Ambos marcaron en sus debuts, Suárez contra el Stoke, Salah en el Watford, y nunca miraron atrás.

Jamie Carragher considera que Suárez, que marcó 78 goles en sus tres campañas completas con el club, se convirtió en el mejor delantero del mundo en Anfield, además, el ex defensa de los Reds considera que Salah puede ahora reclamar el mismo estatus.

“No creo que haya nadie mejor en el mundo en este momento”, declaró recientemente a Sky Sports. “Es uno de los mejores jugadores que ha jugado en el Liverpool”.

Lo que salta a la vista es la consistencia, sobre todo. Salah nunca ha marcado menos de 23 goles en una temporada con el Liverpool y nunca ha jugado menos de 48 partidos. Solo se ha perdido siete partidos de liga desde 2017.

Suárez, en cambio, se perdió 18 en su etapa en el club, la mayoría de ellas por suspensión. Puede que los goles y la brillantez del internacional uruguayo se queden en la memoria, pero también lo hacen las otras cosas; la petulancia, los mordiscos y la disputa con Patrice Evra que arrastró el nombre del Liverpool por el suelo.

No hay tales problemas con Salah, cuyo historial disciplinario es ejemplar. De hecho, sólo ha sido amonestado cuatro veces en la Premier League con el Liverpool, tres de ellas por quitarse la camiseta después de marcar.

Los aficionados nunca olvidarán esos momentos de Suárez, el control con el hombro, el toque y el remate contra el Newcastle, por ejemplo, o la mejor ráfaga de cuatro goles que se podría desear ver contra el Norwich City, pero ¿es realmente adecuado comparar su rendimiento en el Liverpool con el de Salah?

Suárez, por ejemplo, nunca jugó con el club en la Champions League y se marchó con una única medalla en la Copa de la Liga. También se fue, reprochado por el público, al fichar por el Barcelona un año después de intentar forzar su traspaso al Arsenal. Su última temporada fue la mejor, pero muchos aficionados nunca olvidaron su conducta durante aquel extraño “¿qué están fumando?” del verano de 2013.

Quizás la sensación era que era demasiado bueno para el Liverpool en ese momento. Carragher recuerda que se preguntaba “¿cómo es que lo fichamos?” después del primer entrenamiento de Suárez y, ciertamente, hubo momentos en los que parecía que él, más que incluso Steven Gerrard, era el que llevaba a los Reds sobre sus hombros.

La decadencia del equipo de Rodgers después de su salida, así como la forma de clase mundial de Suárez en el Barça, y últimamente en el Atleti, sólo da peso a esa teoría.

Sin embargo, Salah ha igualado esos niveles, incluso los ha superado. Ha ganado el premio al Jugador del Año de la PFA, ha obtenido la Bota de Oro de la Premier League en dos ocasiones, ha sido nombrado en el Equipo del Año en dos ocasiones y ha sido preseleccionado para el Balón de Oro en tres ocasiones.

Uno imaginaría que habrá una sonrisa y un choque de puños cuando Salah y Suárez se encuentren en Madrid el martes. ¿Cómo no van a respetarse mutuamente, teniendo en cuenta sus respectivos logros?

Sin embargo, cuando se trata del Liverpool, sólo puede haber un ganador. Suárez era especial, pero Salah está a otro nivel.

Y lo más importante para Klopp y sus seguidores, es que Salah todavía está ahí para que lo siguan disfrutando durante algún tiempo…