Por qué Erling Haaland merece ganar el Balón de Oro 2021

El Balón de Oro vuelve para 2021 tras una pausa de un año, y las hazañas de Erling Haaland, del Borussia Dortmund, lo convierten en un candidato discreto perfecto para ganar el premio a pesar de ser uno de los nominados más jóvenes.

El entrenador del Dortmund, Marco Rose, ha declarado, como quizás es lógico, que elegiría al joven delantero noruego si pudiera votar. Cuando le preguntaron a Rose qué hace que las posibilidades de Haaland sean tan especiales, señaló que “si analizamos a sus experimentados competidores que ya tienen más años en el campo, entonces es una maravilla tener un jugador tan joven a este nivel”.

Desde 2008, el Balón de Oro ha sido para Lionel Messi o Cristiano Ronaldo, con la gran excepción en el 2018, de Luka Modric. Haaland no sólo sería el primer noruego en ganar el Balón de Oro, sino que es el primero en estar siquiera nominado. El único otro jugador del BVB que ha obtenido el premio fue Matthias Sammer en 1996.

A pesar de su juventud, Haaland ha hecho más que suficiente para ser un serio aspirante a ser llamado el mejor jugador del mundo. Puede que no sea el nombre más resonante de la lista de nominados, puede que su club no sea campeón y puede que no proceda de un país con la mayor tradición futbolística, pero el delantero del Dortmund aporta los goles, las asistencias y las cualidades profesionales que lo convierten en un modelo deportivo del más alto nivel.

“Lo que hace es extraordinario. Está nominado y se lo merece”, dijo Rose, y es difícil encontrar alguna forma de discutirlo.

En su primera temporada completa en Dortmund, Haaland consiguió casi un gol por partido: 27 goles en 28 partidos de la Bundesliga. Si contamos todas las competiciones, su cuenta alcanzó los 41 goles en la temporada, exactamente un gol por partido. Con 21 años recién cumplidos el verano pasado, está claro que es el mejor ejemplo de un goleador con talento natural.

La temporada pasada, Haaland terminó como el tercer máximo goleador de la liga, y como segundo en cuanto a minutos por gol (89). Casi que podemos programar un reloj para contar sus goles, dada su regularidad: Haaland nunca ha pasado más de dos partidos sin marcar.

El noruego parece a veces como si tuviera la misión de subrayar que esas impresionantes cifras representan sólo el principio de su carrera. En la octava jornada, con sólo 20 años y 123 días, Haaland marcó cuatro goles contra el Hertha de Berlín, convirtiéndose en el jugador más joven en marcar tal cantidad en un solo partido de la Bundesliga. También hizo historia al convertirse en el primer jugador sub-21 en alcanzar los 40 goles en su carrera en la Bundesliga, cuando le endosó un par al Bayer Leverkusen.

Por muy impresionante que sea su historial de cara a la portería, sería injusto reducir la producción de Haaland sólo a sus goles. Aunque su función principal es meter el balón en el fondo de la red, el delantero también tiene un buen ojo para asistir a sus compañeros; la temporada 2020/21 vio a Haaland acumular 12 asistencias, también. Son cuatro más de las que consiguió Luka Modric, del Real Madrid, en su campaña 2017/18, en la que ganó el Balón de Oro.

A Haaland no sólo se le aprecia por sus aportaciones en el terreno de juego. Tanto su entrenador como sus compañeros lo consideran una gran persona y un profesional ejemplar, además de un fenómeno del fútbol. Jude Bellingham, otro de los excelentes jugadores jóvenes del Dortmund, no dudó cuando se le pidió opinar sobre su compañero noruego: “Todas las semanas estoy aquí y puedo decir lo bueno que es. Lo único seguro es que el jugador que vemos no es una casualidad. No viene después de una semana en la cama solar y sale a jugar”.

Ser una máquina de hacer goles a una edad tan temprana no es suficiente para Haaland, que busca constantemente superarse a sí mismo. “Deja la piel cada día para ser un mejor delantero”, continuó Bellingham. “¡Y es un ser humano aún mejor que un delantero!”.

Todo ese esfuerzo se ha traducido no sólo en goles impresionantes por su cantidad, sino también por su innegable calidad. Cualquiera que les haya prestado atención a las hazañas de Haaland sabe que muchos de los goles que marca son el resultado de su propio trabajo e ingenio para crear (y luego finalizar) ocasiones de gol de la nada.

Su gol ganador del mes de septiembre contra el Union Berlin resume perfectamente su insólita técnica y la visión de juego que impulsan la increíble producción goleadora de Haaland.

Aunque en los últimos años el galardón ha ido a parar a jugadores que han ganado grandes trofeos continentales o mundiales, hay algunos precedentes de que el Balón de Oro puede ser para jugadores jóvenes que tienen un impacto innegable. Si retrocedemos 20 años, veremos que el premio recayó en un joven delantero que aportó los goles que llevaron a su club a la gloria de la copa.

Ese joven delantero era Michael Owen, y sus 24 goles fueron suficientes para convencer al jurado. Con 17 goles más en su haber en la edición 2020/21, que Haaland se lleve a casa el premio no sería una sorpresa después de todo.

Haaland se ha asentado inmediatamente en una nueva liga; se ha convertido en un talismán indiscutible y en una superestrella para una de las aficiones más fervientes; ha marcado goles increíbles a un ritmo vertiginoso; es un líder en el vestuario; y es un modelo para los jugadores más jóvenes y para los aficionados. ¿Qué más tiene que hacer un jugador para ser considerado el más grande?

Haaland se coronó como Golden Boy el año pasado y declaró que ahora tiene la vista puesta en el Balón de Oro. Aunque este no sea el año del noruego, sólo tiene 21 años; parece seguro que es cuestión de tiempo que consiga este trofeo.